
La naturaleza muchas veces juega a la suya y aunque pongamos todo el empeño y cumplamos todas las reglas a veces no funciona como tendría.


Ahora descubro que muchas de las matas de judías son de mata baja que germinaron cuando no las esperaba, cuando creía que ya no saldrían y volví a plantar semillas de enrame.
Esto funciona así, no hay una lógica matemática para los cultivos.
La próxima vez voy a probar a germinar las semillas en semillero y luego repicarlas en su lugar definitivo.
De momento estas primeras judías han ido directas al arroz con pollo.
Provecho Kissy.
ResponderEliminarHasta pronto.